La empresa española The Dream VR ha lanzado recientemente el Dream Fest, el primer festival en streaming grabado con tecnologías de vídeo 360, realidad virtual y sonido espacial. La compañía La Capsa de Trons es la encargada de aportar equipamiento de sonido e iluminación y personal técnico para todos los conciertos del festival, mientras que Visualmax se encarga de las pantallas y operación de vídeo. El primer concierto programado fue ofrecido por Chenoa y en el mismo se empleó una consola DiGiCo SD11, tanto para la grabación como para la mezcla de monitores In Ear con el sistema de sonido inmersivo KLANG.

Oriol Llistar, propietario y director técnico de La Capsa de Trons, destaca el gran resultado que ha tenido KLANG en el primer concierto del festival donde, tanto la propia Chenoa como los integrantes de su banda, se mostraron entusiasmados con el nuevo sistema de monitoreo. “Yo iba con esa pregunta en mente –comenta Oriol–, porque tú puedes probar el sistema y analizarlo, te puede parecer perfecto, pero claro, ¿qué dirán los músicos sobre él? El resultado fue completamente alucinante. Empezamos a poner todo en marcha, hicimos un buen ajuste de voltaje de cada instrumento y empecé a posicionar todo en su sitio, creando ese dibujo esférico de todos los componentes de la banda para que me resultase agradable en la escucha. Después se lo transmití a los músicos y respondieron muy favorablemente. Lo asombroso de KLANG es que, una vez lo tienes todo montado, va todo muy rápido, es muy intuitivo y te quita mucho esfuerzo de ecualización. De hecho, trabajé con todos los canales planos, ninguna compresión, ninguna ecualización, simplemente un buen ajuste de previos y una buena colocación esférica en 360, tanto en horizontal como en vertical. Eran cinco músicos, cada uno con su envío de KLANG e iba todo plano. Esto fue lo asombroso, sin necesidad de tocar nada, solo bien ajustado y repartido, nada más que había que atender las típicas peticiones de ‘dame más de esto o de aquello’. Ninguna queja, ellos diciendo que esto es la bomba y yo asombrado por la facilidad que ofrece. Es más, teníamos un envío de cascos para los técnicos de iluminación y vídeo y, en principio, ellos tenían una referencia L/R, pero no se escuchaba del todo bien, así que también les hice un envío de KLANG”.

Oriol Llistar, propietario y director técnico de La Capsa de Trons.

SD11 con Orange Box para implementar KLANG

El propio Oriol nos aclara la facilidad con la que, con una mesa portátil compacta como la SD11, ha podido realizar todo el trabajo de mezcla de grabación y monitoreo al mismo tiempo gracias al módulo Orange Box. “Esta mesa es un caramelo –afirma– y combinándola con Orange Box hemos podido ofrecer el sistema KLANG a tiempo real en este formato tan complejo que lanza The Dream VR. Gracias al Orange Box pudimos utilizar la tarjeta DMI KLANG, que también hemos adquirido recientemente y que ofrece la máxima capacidad de canales de entrada y mezclas de salida. En cuanto al resultado final que disfruta el público, toda la grabación de pistas pasa después por un proceso de postproducción, realizado por otra empresa, para obtener ese sonido envolvente interactivo”.

En resumen, para abordar todo el trabajo el Orange Box aloja una tarjeta DMI KLANG (64 inputs/16 outputs L/R) para el proceso y una DMI Madi B (64 in/out) para el retorno de audio a la mesa. También se utilizó un D2-Rack directo a la consola vía Madi C. La grabación se realiza mediante la tarjeta Waves (64 in/out) que ya lleva integrada la SD11.

Adaptación a diferentes formatos

Los del Dream Fest no son conciertos en directo al uso. Se trata de un montaje con características peculiares, tanto en lo que se refiere a sonorización, como a imagen. Es un contenido servido en streaming que exprime las últimas tecnologías audiovisuales y que el público puede disfrutar desde diferentes dispositivos, ya sean ordenadores, móviles, tablets o gafas VR. El espectador puede ver el espectáculo a través de una cámara central de 6 lentes que graba en 360º todo lo que ocurre con una resolución de 3.200 x 2.400 píxeles, además de planos desde otras 10 cámaras que captan diferentes detalles y perspectivas.

“Primero hicimos una prueba piloto para este festival en la Casa Murada, que es un estudio situado en una masía –explica Oriol–. Tiene una sala grande donde hicimos pruebas con músicos, pero nos dimos cuenta de que las dimensiones de esa sala no eran suficientes. Finalmente se conservó esa masía como hotel y sala de ensayo. Después, la producción del festival encontró un centro cívico con una sala más amplia. Allí hicimos una especie de cámara negra con estructuras y la rodeamos con tótems de pantallas LED y una pantalla más en el suelo para crear más dinamismo. Es un montaje muy versátil. Finalmente, el resultado hace que el espectador esté situado donde se ubica la cámara 360, está en el centro del escenario y si se pone las gafas VR tiene a los artistas y la banda como en 3D, como si fuera un holograma. También depende del dispositivo desde el que lo veas, en un PC o móvil lo ves distinto, pero con las gafas es una experiencia totalmente inmersiva”.

En definitiva, se trata de un nuevo formato de espectáculo que supone un atisbo de esperanza para la industria cultural y del entretenimiento en tiempos de medidas restrictivas contra la pandemia. Oriol Llistar lo tiene claro: “no se trata de reinventarse, que ya empiezo a odiar esa palabra, sino de evolucionar y adaptarse. El Dream Fest ha supuesto para nosotros una oportunidad para seguir adaptándonos, a pesar de las circunstancias. Por eso siempre nos hemos mantenido fieles a DiGiCo, además de adquirir sistemas como KLANG, del cual, de todas formas, yo ya quería disponer antes de la pandemia. Son tecnologías que siempre han demostrado esa capacidad de mantenerse a la vanguardia en cuanto a nuestras necesidades y de encajar en todo tipo de producciones, por más innovadoras que sean”.

La Capsa de Trons y Oriol atesoran una larga experiencia y talento en sonorización de teatro musical. “Antes de fundar esta empresa yo ya había utilizado una DiGiCo D1 (que aún conservo) en el musical ‘Fama’, con el que estuve en gira durante dos años. A partir de ahí en La Capsa de Trons siempre hemos confiado en los equipos de esta marca porque tenemos un largo recorrido en cuanto a programación de teatro y musicales, donde cada espectáculo puede ser muy diferente en cuanto a exigencias técnicas. Por eso somos de los pocos que tenemos consolas muy especializadas como la SD9T. Hemos trabajado mucho y seguimos haciéndolo con compañías como La Fura dels Baus, La Cubana o los shows de Carlos Latre, además de espectáculos como ‘Flash Dance’ o ‘Grease’, por ponerte algunos ejemplos. Eso no quita que también hagamos bastantes conciertos, sobre todo de bandas locales. Ahora, con esta situación provocada por la pandemia, la tendencia es hacer eventos sin público en directo. Nuestra respuesta está siendo, como siempre, no solo adaptarnos en cuanto a tecnología, sino que incluso nos hemos mudado a otra sede; eso sí, hemos querido mantener aparte nuestra sala multiuso, que tiene su propia programación y también sirve para que los artistas puedan venir a hacer lo que necesiten, ya sea para utilizarla como plató, como local de ensayo, almacén de backline o lo que sea”.