DiGiCo, clave para una experiencia que consolida su madurez artística
Belén Aguilera ha firmado uno de los capítulos más importantes de su trayectoria con los conciertos ofrecidos en el Movistar Arena de Madrid y el Sant Jordi Club de Barcelona, dos citas que confirmaron su crecimiento artístico y el fuerte vínculo emocional que mantiene con su público. Ambos espectáculos, concebidos como una experiencia conceptual y lírica, dejaron claro que la artista catalana atraviesa uno de los momentos más sólidos y maduros de su carrera creativa.

Dos conciertos sin precedentes en su carrera
En Madrid, la artista presentó por primera vez en directo su álbum Anela en un show de casi dos horas marcado por una puesta en escena envolvente, con un telón blanco, un piano convertido en órgano celestial y una narrativa visual y musical que transitó entre el electropop, el dramatismo y la intimidad. Aguilera sorprendió con una versión lírica de Antagonista, temas inéditos como Lucero y una cuidada selección de invitados, entre ellos Samuraï, Julieta y Métrika. Momentos especialmente emotivos, como Soledad, dedicada a su abuela, o su interpretación de Como una ola en homenaje a un amigo fallecido, fueron recibidos con gran emoción por el público.
En el Sant Jordi Club, reafirmó su conexión con Barcelona con un concierto igualmente ambicioso, marcado por una atmósfera casi onírica y una propuesta escénica que combinó instrumentos de cuerda y viento, coreografías delicadas y un enfoque teatral que reforzó el universo de Anela. Su capacidad vocal, su presencia escénica y la coherencia artística del espectáculo consolidaron la sensación de estar ante una artista en plena evolución y con una identidad sonora y visual plenamente definida.

Gracias a la confianza de Last Tour, productora de ambos conciertos, Fluge Audiovisuales se encargó de suministrar el equipamiento de sonorización, iluminación y vídeo, asegurando una producción técnica a la altura del concepto artístico del show. Para la gestión del audio, se utilizaron dos consolas DiGiCo Quantum 338 Pulse tanto en el control deFOH como en monitores, lo que permitió una mezcla detallada y una monitorización precisa para la artista y los músicos, garantizando una experiencia sonora envolvente y de alta calidad para el público en ambos recintos.